En plena reestructuración de su plantilla para la próxima temporada, el Atlético de Madrid ha puesto el acelerador en una operación que lleva semanas gestándose en la sombra. Este miércoles, mientras la mayoría de equipos españoles ultiman detalles de sus pretemporadas, los rojiblancos mantienen contactos activos con el Sporting de Portugal para cerrar la llegada de Hjulmand, un movimiento que podría transformar el mediocampo colchonero de cara a la campaña venidera.
Las conversaciones entre ambos clubes han entrado en una fase crítica. Aunque el Sporting no facilitará un traspaso a precio de ganga, desde el Atlético confían en poder rubricar un acuerdo en las próximas semanas, antes de que se cierre el mercado estival. La operación requiere inversión significativa, pero la dirección deportiva madrileña ve al futbolista portugués como pieza fundamental para fortalecer un centro del campo que necesita refresco tras los movimientos de la pasada campaña.
Una prioridad clara en el mercado de verano
Para el Atlético, Hjulmand representa el perfil que busca: un mediocampista dinámico, con capacidad defensiva y visión de juego, capaz de adaptarse al sistema que pregona Diego Simeone. Su llegada no es un capricho, sino una necesidad táctica identificada durante la campaña anterior, donde las carencias en ese sector del campo fueron evidentes en momentos determinantes.
El Sporting, por su parte, sabe que tiene margen de negociación. El club lisboeta no está en situación de necesidad económica y ha dejado clara su intención de no regalar a sus mejores activos. Por eso el Atlético debe prepararse para una inversión importante, aunque los dirigentes rojiblancºos esperan que la incorporación se justifique con un rendimiento inmediato en Liga, Copa del Rey y, especialmente, en una Champions League donde el equipo madrileño aspira a recuperar protagonismo tras una pasada edición más discreta de lo esperado.
Las negociaciones se prolongarán en los próximos días, pero desde Majadahonda la sensación es optimista. Los primeros pasos se han dado, los números están sobre la mesa, y ambas partes reconocen que existe margen para alcanzar un consenso que satisfaga los intereses de cada uno. Si todo discurre según lo planeado, Hjulmand podría vestir de rojiblanco antes del inicio de la pretemporada oficial, lo que permitiría a Simeone trabajar con él desde el primer momento y garantizaría una integración más rápida al fútbol español.