A pocas horas de lo que podría ser un desenlace definitivo, el Atlético de Madrid mantiene viva su opción por Mason Greenwood en un pulso que se ha convertido en uno de los movimientos más tensos del mercado veraniego. Mientras en Turquía dan prácticamente por consumado el traspaso al Fenerbahçe, los rojiblancos aceleran sus contactos de manera determinante este fin de semana.
Las negociaciones han entrado en una fase crítica. El conjunto madrileño, lejos de abandonar la carrera, acelera los pasos administrativos y económicos para no dejar escapar al extremo inglés, una de las joyas del mercado en esta ventana de fichajes. Los últimos movimientos del Atlético reflejan una seriedad y determinación que contradice el aparente dominio del equipo estambulita en la pugna.
Atlético tensa la cuerda en las negociaciones
Desde la capital española existe convencimiento de que aún hay margen para dar la sorpresa. Los dirigentes rojiblancos han intensificado sus gestiones en las últimas 48 horas, intentando resolver tanto los aspectos económicos como los detalles contractuales que permitan cerrar una operación de estas dimensiones.
La presencia del futbolista en el proyecto atlético es vista desde el Wanda Metropolitano como un catalizador importante para el próximo ciclo de la competición doméstica y continental. A sus 24 años, Greenwood representa el perfil de jugador que el Atlético busca incorporar: joven, con margen de evolución y con la capacidad ofensiva suficiente para marcar diferencias en LaLiga y la Champions League.
La presión turca es real. El Fenerbahçe ha puesto todo su arsenal de posibilidades sobre la mesa para convencer al extremo, con un proyecto que también le seduce. Sin embargo, en Majadahonda confían en que su proyecto deportivo y la oportunidad de jugar en una de las élites de Europa siguen siendo argumentos suficientes para decantar la balanza.
El factor tiempo juega un papel decisivo
Con el mercado en plena ebullición y los plazos cada vez más ajustados, cada hora que pasa es vital. El Atlético sabe que no puede permitirse dilaciones innecesarias, y por eso ha puesto toda la maquinaria en marcha este domingo. Los contactos con el entorno del jugador se mantienen activos, y la esperanza de los aficionados rojiblancos sigue intacta.
Lo que hace unos días parecía una operación prácticamente perdida se ha transformado en un auténtico cara a cara entre dos ambiciones deportivas. El desenlace podría llegar en cualquier momento, pero mientras, desde el Madrid atlético no bajan los brazos.