El extremo Sergio Esteban vuelve a Madrid con el oro europeo en la mochila. La selección española Sub-19 selló este sábado una actuación prácticamente impecable en el campeonato continental al desbaratar a Alemania en la final (2-0), coronando así una competición sin fisuras donde los pupilos de Santi Denia no conocieron la derrota.
Para el joven talento rojiblanco, esta victoria europeo llega en el mejor escenario posible: apenas semanas antes de integrarse en los entrenamientos de la pretemporada con el primer equipo. Simeone ya tiene bajo su mando a un jugador que acaba de demostrar que está preparado para competir al máximo nivel en categorías superiores.
Un torneo sin errores para España
La expedición española no dejó nada al azar en este Campeonato de Europa Sub-19. Cada partido fue una demostración de solidez defensiva y capacidad de generar ocasiones de peligro. La eliminación de Alemania en la final, con ese contundente 2-0, ratificó que existe una generación de futbolistas jóvenes con mucho futuro.
Sergio Esteban ha sido pieza fundamental en esta maquinaria ganadora. Su velocidad, capacidad de desborde y visión de juego lo convierten en un activo de altísimo valor para el Atlético de Madrid. A sus años, el extremo ya acumula experiencia europea de máximo nivel, algo que muy pocos futbolistas españoles pueden presumir.
De Alemania directamente a la Puerta del Sol
El regreso a Madrid coincidirá con el arranque de la preparación estival colchonera. Simeone tendrá la ocasión de evaluar de primera mano el estado de forma de este joven talento, que además trae consigo la mentalidad ganadora de la selección. No es poco: un campeón de Europa que llega con ritmo de competición asimilado.
En el seno del Atlético, la irrupción de canteranos de este calibre siempre ilusiona. El club madrileño tiene tradición de confiar en sus promesas cuando demuestran estar listos. Sergio Esteban acaba de poner sobra la mesa argumentos más que suficientes.
Los próximos entrenamientos de pretemporada serán determinantes para que tanto el jugador como el entrenador argentino calibren el nivel de integración en el equipo competitivo. Lo que es seguro es que el extremo colchonero llega a Valdebebas con el pedigrí de un campeón europeo.