Este lunes arranca de forma oficial la pretemporada del Atlético de Madrid para la temporada 2026/27, aunque con un panorama bastante desolador en cuanto a disponibilidad de efectivos. El conjunto rojiblanco se ve obligado a comenzar sus trabajos con apenas un reducido grupo de futbolistas, la mayoría de ellos fuera de los planes internacionales que están disputándose en estos momentos.
La razón es clara: hasta 13 internacionales del club colchonero siguen comprometidos en competiciones internacionales tras haber participado en el Mundial. Esta circunstancia obliga a Diego Simeone a trabajar con un efectivo muy limitado durante estos primeros días de julio, cuando la mayoría de grandes clubes europeos ya están en plena actividad previa a la nueva campaña.
Un arranque complicado sin los pesos pesados
La ausencia de tanta gente importante en la primera tanda de entrenamientos genera una situación incómoda para el equipo madrileño. Sin poder contar con sus principales figuras, el Atlético apenas dispone de un pequeño grupo para comenzar a trabajar los conceptos tácticos y físicos que caracterizarán al equipo en los próximos meses. Esta realidad deja al descubierto una de las consecuencias lógicas de que el club tenga una representación tan significativa en la cita mundial.
Por otra parte, aún existe incertidumbre respecto a Hjulmand, cuya llegada o confirmación de permanencia sigue siendo uno de los temas pendientes en la oficina deportiva del club. La situación del futbolista sigue siendo una de las cuestiones que deberán resolverse en los próximos días, en paralelo a cómo evolucionan los retornos de los internacionales.
El entrenador argentino y su cuerpo técnico tendrán que ser creativos y aprovechar al máximo el tiempo disponible con este grupo reducido para sentar las bases del trabajo que habrá que desarrollar a mayor escala cuando regresen los jugadores que participan en competiciones internacionales. Se trata de una carrera contra reloj que obligará a optimizar cada sesión de entrenamientos.
Este es el escenario con el que el Atlético afronta el inicio de su fase preparatoria, un comienzo complicado pero inevitable dadas las circunstancias del fútbol mundial actual. Las próximas semanas serán determinantes para ver cómo se gestiona esta situación y cómo el equipo logra ganar ritmo competitivo de cara al inicio de la temporada oficial.